Una cerveza al día… … mantiene al doctor en la lejanía

8Feb/144

Klášter Světlý Ležák 11°

Klaster Svetly Lezak 11Klášter Světlý Ležák 11° - http://www.ratebeer.com/beer/klaster-sv283tly-lezak-11o/23908/

Todavía no había terminado con el stash checho de Michal cuando Matouš, el otro colega checo de tadoº, apareció con una caja de 22 cervezas de súper de su país. Sin pensarlo mucho, cogí la primera que pillé, que resultó ser esta pilsener de la cervecera Klášter, describa como Světlý Ležák 11° (que sería algo así como lager ligera de 11° plato, si no me equivoco).

En cualquier caso, su color ambar, transparente, y de burbuja realmente fina invitaba al trago en este día extrañamente caluroso (en pleno invierno muniqués, 10º y solazo es para sorprenderse).

El aroma me pareció muy sabroso (si es que tal cosa es posible 😀 ), me pareció puro pan, de ese oscuro, cuando lo metes al horno para darle un tueste final. Además, me recordó a frutos secos, quizá a nueces un poquito, y aspirando mucho, aparecía un poquito el dulce a caramelo.

En el trago, en cambio, me pareció tirando a amarga, no mucho, pero es lo primero que noté. Al darle un par de tragos más (los cuales, dicho sea de paso, los pedía con una frecuencia demasiado alta 😳 ), volvía a notarse dulce, aunque el lúpulo dominaba el regusto. Vaya, el ABC de una rubia europea: dulce a malta en el trago, regusto a lúpulo 😀 .

Me pareció muy buena: a pesar de ser sencilla y ligera, era tremendamente eficaz: bebible, refrescante, y rica, con unos ligerísimos 4.6º que invitan a tomarla a pares. Costó 11.90CZK en un Kaufland de Praga, lo que son unos 0.45€ al cambio de hoy. Me parto 😆 .

20Nov/133

Ganter Spezial Export

Ganter Spezial Export

Ganter Spezial Export - http://www.ratebeer.com/beer/ganter-spezial/9748/

La útima birra de las que compré en Rust fue esta Ganter, cervecera afincada en la famosa Freiburg Im Breisgau (que se dice que es la ciudad alemana con más horas de sol al año, que no está mal 😀 ).

Como buena helles, luce rubia, transparente y sin apenas burbuja visible, con una espuma en este caso la mar de efervescente, que duró tirando a poco.

Eso si, nada más abrirla un agradable olorcillo salía de la botella, que se confirmaba una vez servida: ligeramente dulce a pan y a ratos incluso un poco como a galleta o mantequilla, según por dónde le diera a mi cerebrín 😆 .Ganter Spezial Export - details

El sabor era muy parecido: sin ninguna estridencia, sencillo pero agradable, tirando a dulce (de nuevo me parecía pan con algo que a ratos era mantequilla, a ratos miel 😀 ) pero sin empalagar, y con un ligerísimo amargor al final, pero realmente suave.

A pesar de ser dulce, era muy suave, lo que unido a su finísima y escasa burbuja la hacía refrescante y bebible como sólo he visto en la cerveza alemana (no en todas, claro 🙂 ). Sus 5.2º no son demasiado peligrosos, así que se pueden beber un par sin sufrir mucho.

Pues oye, estaba muy rica, una buena cerveza, sencilla pero que cumplía con creces con su cometido de refrescar y agradar sin hacerse notar demasiado. Otra agradable sorpresa de la región de Baden-Württemberg, bien rica como casi todas las que compré a precios alemanes (unos 0.85€ por botella) en el Edeka de Rust.

22Oct/130

Riegeler Export

Riegeler Export

Riegeler Export - http://www.ratebeer.com/beer/riegeler-export/118436/

Y si ayer repetía Rothaus buscando llevarme una sorpresa agradable de nuevo, hoy toca repetir otra marca alemana de la misma zona con la que también me llevé una sorpresa positiva.

Esta Riegeler Export, que supongo que podría ser una helles (ya se sabe, rubia, transparente, poco lúpulo, ligera), lucía efectivamente como tal, y tenía una espuma mu gaseosa y una burbuja curiosa, ya que era escasa pero mu gorda y "peleona".

El caso es que al acercar el hocico se me hizo parecida a la de ayer (mucho más suave y difícil de percibir), a saber: ese olor un poco como a hierba que ayer decía que ya identifico un poco con lúpulo europeo (tenga esto sentido o no), poco maltosa... en cualquier caso era muy poco aromática.Riegeler Export - details

En cambio el sabor me agradó bastante más: sin ser nada especial, entraba muy fácil. Nuevamente más lúpulo que malta, y por lo tanto principalmente amarga, o eso me pareció, pero muy suave, muy... delicada. Muy alemana en ese sentido, ligera, suave, sin nada especial pero bien hecha y refrescante, con un gas muy ligerito que permite beberla como aquí gusta: a litros 😀 .

Con los tragos se volvió mejor, me parecio que tenía un toque como a miel que la hacía más balanceada.

Pues aunque era sencilla estaba buena. La típica birra perfecta de barbacoa de verano, para beber dos o tres y disfrutarla sin prestarle mucha atención. No la buscaría, pero podría repetir. Me costó algo que rondaba los típicos 0.85€ en el Edeka de Rust.

26Sep/135

Löwenbräu Oktoberfestbier

Löwenbräu Oktoberfestbier

Löwenbräu Oktoberfestbier - http://www.ratebeer.com/beer/lowenbrau-oktoberfestbier/6378/

Después de tomar ni una ni dos ni tres, sino tres (que diría el Zurdo) maß de esta märzen o cerveza de tipo oktoberfest en la propia carpa de Löwenbräu (una de las seis cervecerías alemanas que despachan en la famosa fiesta muniquesa), tenía curiosidad por probar esta lager en botella y en un ambiente más... comedido 😀 .

A ojo no hay diferencia, pero claro, es que es rubia y transparente, así que poca sorpresa cabe 😀 . Al acercar el hocico... cal y arena, pues por un lado me pareció que tenía un marcado olor agradable a lo que empiezo a asociar con malta alemana, con ese toque  dulce que a la vez me hace pensar en algo salado, tipo aceite o pan con mantequilla, y que ya he comentado otras veces. Pero también la noté al principio un poquito metálica, lo que yo llamo olor a cerveza de borracho 😆 .Löwenbräu Oktoberfestbier - details

El sabor me gustó, era como una helles (ligera, dulce, maltosa), pero más amarga en el regusto, un poquito más potente, pero aun así peligrosamente bebible para sus 6.1º, que en medio litro ya me empieza a parecer una medida respetable (en medidas de a 3 litros ya ni te cuento 😆 ).

Conforme le daba al trago me pareció que se acentuaba n ambos polos, el dulce (recordándome un poco a miga de pan y miel) y el amargo (que sin tener mucha personalidad o sabor, no me desagradaba). Su ligerísima burbuja la hacía de entrada fácil, y aunque era refrescante, se notaba más sabrosa que una alemana veraniega.

Pues me pareció bastante buena, sencilla pero bien hecha y agradable. No sé qué tiene esta cervecera que gusta poco, pero lo que he probado me ha parecido muy decente. El precio rondaba lo que la típica alemana, 0.85€ en el Orterer.

23Sep/133

Augustiner Laberbier Hell

Augustiner Lagerhell

Augustiner Laberbier Hell - http://www.ratebeer.com/beer/augustiner-lagerbier-hell/9604/

Para despedir el verano y como contexto para contar mi beerano cervecero, tenía preparada esta botella de la cerveza reina en Munich. No es raro ver a gente con varias cajas de 20 de esta lager alemana, cuya popularidad aquí no igual ninguna otra cervecera local.

Servida, es rubia, amarilla clara, transparente como pocas y con algunas burbujitas pequeñas y una espuma gaseosa que desapareció bastante rápido.

El aroma es bastante más intenso que otras compañeras del estilo, aunque no más agradable que las reinas del género. Es el típico aroma a helles alemana, a malta, pero con un toque curioso como a húmedo, a viejo, pero también un ligerísimo toque quizá... metálico, como a "cerveza de borracho" :lol:. Era sutil, pero eso y la no espuma me hicieron pensar que quizá esta botella haya sufrido algo... aunque con los tragos lo dejé de notar y me pareció que cambiaba para ser más cítrica e incluso noté un poco de olor a fresa 😕 .Augustiner Lagerhell - details

Al pegarle un trago en cambio era muy ligera, aunque picosilla en garganta, nuevamente con ese sabor a lo que yo siempre llamo "cerveza rubia de toda la vida, pero en versión agradable" 😆 . Lo que viene siendo un dulce a malta con un ligero (en ésta, ligerísimo) amargor que a mi me hace pensar un poco en hierba, pero que no es el típico amargor con mucho sabor propio de las cervezas más lupuladas. Como con el aroma, se me hizo más cítrica y rica con los tragos, curiosamente.

En fin, una cerveza ligera, sencilla, refrescante y de muy fácil trago, para beber a litros (aunque como a todas las alemanas le sobra un gradito para que yo me pueda permitir eso sin sufrir, ya que tiene 5.2º), y que está bien buena (aunque es curiosa la gran diferencia que hay con su versión de tonel, yo que pocas veces noto estas cosas). El precio es incluso algo más bajo que de costumbre, 0.75€, aunque teniendo la Ayinger a casi el mismo precio, me quedaría con aquella.

Mi Beerano Cervecero 2013 o #MBC13

Pau nos animó allá por junio a que, terminado el verano, contáramos alguna anécdota o experiencia relacionada con la cerveza vivida durante el mismo. La verdad es que no soy muy de batallitas, pero si a nivel cervecero tuviese que definir este verano, para mi sería "el verano que redescubrí la cerveza de toda la vida".Logo Beerano

Siempre que leo cómo la gente explica sus "orígenes cerveceros" hay una parte común: la mayoría de las veces la gente ya era cervecera antes de descubrir un mundo más allá de las pale lager que copan el mercado y que son en lo que la mayoría de gente piensa cuando le hablan de cerveza.

Más dominguero imposible

Más dominguero imposible

Sin embargo, el caso es que a mi la cerveza no me gustaba demasiado. Me bebía alguna cerveza de guindas a brevas, pero sólo si estaba muy fría, y el motivo muchas veces era que no soy muy amigo de los refrescos y la mayoría de veces que sales a tomar algo, beber agua resulta un poco raro. Como ejemplo ilustrativo, jamás se me ocurría abrirme una lata o botellín de cerveza en casa para acompañar la comida, salvo una Franziskaner cada muchos días, que era lo único que conocía que se saliera de Mahou y demás clones.

En cierto momento descubrí la cerveza belga, me empecé a aficcionar a ella, luego probé otras cosas, y descubrí muchos estilos, sabores, colores, etc... pero pocas o ninguna lager rubia, ya que las pocas que encontraba me parecían la mar de aburridas o tenían ese sabor que encuentro desagradable en las "cervezas de toda la vida".

Luego resultó que me vine a vivir a Munich y aunque al principio ocupé mi tiempo con mucho trigo, unas pocas doppelbocks y alguna que otra kellerbier (ya que las helles, estilo de pale lager alemana por excelencia, no me llamaban mucho la atención), un día un compañero de trabajo me regaló una landbier la mar de sencilla, pero tremendamente rica.

Algo se cuece...

Algo se cuece...

Recuerdo mis esfuerzos tratando de describir a qué sabía y olía aquello, para sólo concluir que... coño, es que huele y sabe a cerveza, a la de toda la vida (lo cual provocó cierto cachondeo totalmente justificado 😀 ). Esto se ha repetido posteriormente con otras cervezas que he probado, cuyo otro denominador común ha sido lo mucho que me gustaron (empezando por la fantastica Jahrhundert Bier, la reina en botella de este verano, continuando con la Andechs Vollbier, cuya marca nunca decepciona,  y terminando con otros cuantos ejemplos más, algunos de marcas locales de las que nunca había oído hablar).

Y la razón de haber escogido esta entrada para contar mi beerano cervecero ha sido precisamente que la culminación de este "descubrimiento" fue para mi esta Augustiner Helles que hoy me ocupa, aunque no de botella ni barril (que también están ricas), sino de tonel de madera y servida por gravedad, como la tienen en, entre otros, los festivales cerveceros de Munich (no sólo en el Oktoberfest, sino también en el menos espectacular pero más acogedor Frühlingsfest), la taberna Augustiner Bräustuben, y, muy especialmente, el Hirschtgarten, mi sitio favorito en esta ciudad.

Ayinger y beergarten, combinación ganadora

Ayinger y beergarten, combinación ganadora

El perfecto ejemplo de lo que ha supuesto este beerano es que antes del mismo consideraba mi momento cervecero favorito como ese viernes noche en casa con mi mujer o solo, viendo una buena serie acompañada de una imperial stout bien potente. Pero ahora, no puedo imaginar mejor plan que, sin cambiar la compañía, pasar la tarde en el Hirschgarten en un día soleado con un par de jarras de litro de esa rica y sencilla cerveza, unos aperitivos traidos de casa, dejando pasar las horas, viendo a los ciervos, leyendo un libro, tomando el sol... en fin, disfrutando del gemütlichkeit por el que tanto les gusta brindar aquí.

En fin, menudo tocho, y todavía me atrevo a abrir diciendo que no soy muy de batallitas 🙄 😆 .

La birra del verano, en el mejor sitio posible

La birra del verano, en el mejor sitio posible