Una cerveza al día… … mantiene al doctor en la lejanía

26Jul/114

Liefmans Goudenband

Liefmans_goudenband

Liefmans Goudenband - http://www.ratebeer.com/beer/liefmans-goudenband/4663/

Preciosa presentación para mi segunda sour o wild ale (literalmente, ale amarga o salvaje), con su envoltura de papel, su tapón tipo sidra o champán, y hasta una endidura en la base de la botella para servirla como las botellas de cava o champagne. La fecha de caducidad, como en muchas cervezas de este estilo o de tipo lambic, es sorprendente (no sé si se aprecia en la foto, pero pone que caduca en el 2020, dan ganas de enterrarla en plan cápsula del tiempo). El color es un marrón tipo cocacola, y la espuma, cremosa aunuque no generosa, pero aguanta una fina capa. Servida en un vaso tan típicamente belga como el estilo de esta cerveza, y según Ratebeer, uno de los apropiados para este estilo.

Al quitar el corcho, una buena cantidad de vapor se queda flotando sin salir, invitando a acercar la nariz. Al hacerlo, el aroma me pareció dulce y afrutado, tipo sidra, a manzanas, con un toque ácido. Al empezar a beber me costó notarlo, pero curiosamente, hacia la mitad, empecé a notar un aroma que me recordó a las dubbel más afrutadas como la reciente Corsendonk Pater, lo que me gustó mucho más. No me pareció muy intenso, pero si muy curioso y bastante apetecible.

"Esto si que sabe a sidra", es lo primero que pensé al probarla. Es ácida y provoca al beberla que la boca se comprima, como cuando chupas un limón. Tiene ese toque a manzanas verdes de la sidra, aunque al seguir bebiendo noté ese sabor a cerezas que me es familiar de otras del mismo estilo (y que fue excesivo en la Lindemans Faro), pero mucho más suave, el punto justo para mi.

Me habían comentado que tenía bastante toque a vino, pero no me lo pareció para nada, al menos vino tinto... Quizá un poco a uno blanco en cuanto a lo afrutado, pero no sé, ese amargo-acido como a salsa tártara a mi me recuerda a una sidra de las de verdad. Por su parte, me sorprendió el alcohol, unos potentes e inesperados , que me dejaron un poco k.o, y que no te imaginas por el tipo de sabor (ni se notan en absoluto en el mismo). Muy logrado.

Curiosa y muy rica, a pesar de su peculiar y ácido sabor se bebe muy fácil y me deja con ganas de seguir investigando este estilo y sus primos lejanos (qué ganas de echarle el guante a una buena geuze). Me costó 2.70€ en El Cervecero y me pareció muy recomendable y original.