Una cerveza al día… … mantiene al doctor en la lejanía

13Jun/133

Kulmbacher Mönchshof Kellerbier

Kulmbacher Mönchshof Kellerbier
Kulmbacher Mönchshof Kellerbier - http://www.ratebeer.com/beer/kulmbacher-monchshof-kellerbier/37413/

Compré esta kellerbier (ya sabéis, alemana, rubia, turbia, ligera pero tirando a sabrosa, siendo "cerveza de bodega" la traducción literal :-D) sin saber que era de la afamada Kulmbacher, de la que sólo he probado su impresionate eisbock.

Con un color naranja muy oscuro y una espuma de poca duración, al acercar la nariz me resultó relativamente intensa: era una aroma que ya me empieza a sonar familiar de las keller, como una mezcla entre el de una helles (muy maltosa, olor a "cerveza de toda la vida", con ese toque salado) y una de trigo, pero con unos toques cítricos que me recuerdan un poco a limón. Me recordeo a la Sommer de Hofbräu del otro día, y no me dijo demasiado.Kulmbacher Mönchshof Kellerbier details

El primer trago me tiró un poco p'atrás, puesto que me supo amargo de ese tipo "lúpulo sin sabor", incluso con un toque como a tabaco que en otros estilos más oscuros me gusta, pero en esta no me sedujo. Con los tragos fue ganando un toque más a malta, más dulce y agradable, pero la tónica general es que se me hizo sosa y aburrida.

Acompañó la comida, pero me pareció tirando a normal, y no creo que repita habiendo joyas como la Anno 1417 de Hacker-Pschorr en cualquier super. Me costó alrededor de 0.85€ en el Orteter.

1Dic/124

Kulmbacher Eisbock

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Kulmbacher Eisbock - http://www.ratebeer.com/beer/kulmbacher-eisbock/14367/

Tras una semana muy cansada, decidí que necesitaba algo alegre para la noche del viernes, y recordé esta eisbock alemana de galáctica etiqueta que me trae buenos recuerdos, pues la compré en mi luna de miel mientras visitábamos Baviera.

Servida en el pequeño snifter, también traido de aquellas vacaciones (y que a pesar del enjuague, mucho más fuerte esta vez, seguía reteniendo burbujas para aburrir 🙁 ), lucía oscura, casi opaca, pero con un toque granate y transparente a trasluz.

Al abrirla, una bofetada de aroma tipo su estilo hijo doppelbock (¿toffe, bizcocho?) salió de la botella, aunque en el vaso no era tan fuerte. Enseguida me hizo pensar en una lager oscura y potente, por ese toque como ahumado que siempre encuentro en estas cervezas (pero he probado muy pocas como para estar seguro de que tenga nada que ver con ser una lager). Muy acaramelada y agradable en cualquier caso 🙂 .

El trago fue de esos que te hacen soltar un "guau" (sé que parece el ladrido de un perro, pero me niego a sorprenderme en inglés con el tan de moda "wow" 😆 ), por lo cremosa de la textura y lo sabrosa que era, con un sabor a caramelo que al tragarla me hizo pensar en vainilla, y ya fue lo que dominó después. Me recordó a una crema tipo Bailey's, quizá la vez que más me ha recordado a una crema de licor, con esa vainilla al final y ese tacto.

Además, apenas noté rastro de esos nada desdeñables 9.2º, quizá una de las veces que menos alcohol he notado, ni siquiera en la garganta (picaba un poquito en la lengua, pero vaya), haciendola bastante traicionera.

De las mejores que he probado, al principio pensé que me empalagaría por ser pelín dulce, pero curiosamente no lo hizo, y su segunda mitad acompañó la cena estupendamente. Tendría que repetir para saber si desbanca a la reina del estilo, la Aventinus Eisbock. Aquella lleva ese toque a cerveza de trigo que me apasiona, pero diría que ésta está mejor hecha, más balanceada, a pesar de ser tan sabrosa y aromatica.

Espectacular y deliciosa, y agarrense: me costó 1.28€ (todavía tenía la etiqueta del precio) en un super de pueblo (creo que en Rothenburg ob der Tauber). Alucinante 😀 .