Una cerveza al día… … mantiene al doctor en la lejanía

11Ene/152

De Ranke Noir De Dottignies

De Ranke Noir De DottigniesDe Ranke Noir De Dottignies - http://www.ratebeer.com/beer/de-ranke-noir-de-dottignies/90839/

Y de una ligerita helles a esta bestia parda de De Ranke, cevecera belga que no suele fallar (de hecho, su Cuvee debe estar entre mis 5 cervezas favoritas, gracias Pau por el descubrimiento!).

Esta belgian ale era oscura, entre granate y marrón a trasluz, y con una espuma cremosa bastante maja (que por cierto, se salía lenta pero inexorablemente una vez abierta la botella).

Olía realmente belga, en seguida me hizo pensar en la reciente quadrupel de Straffe Hendrik, con esa mezcla dulce de chocolate o quizá bizcocho y fruta oscura y madura (o al menos eso es lo que me viene a mi, aunque luego pienso que huele a higos y ese tipo de fruta dulce y empalagosa) que a ratos me huele tipo licor (leyendo la mencionada Straffe, veo que me recordó al ron, y la sugestión hizo que ésta también lo hiciese un poco). Aun así me pareció más moderada que aquella.

Y lo mismo me pasó con el trago: visto el aroma esperaba una explosión de sabores, pero me pareció que guardaba las formas de manera muy elegante: era ligeramente dulce, si, afrutada, claro, pero sin perder la compostura, con un toque a quemado que la acercaba timidamente a una stout, y un regusto amargo que la hacía parecer lupulada, aunque dudo que lo fuera.

La verdad es que lo que quedaba una vez tragada era la mar de agradable, muy imperial stout belga, con ese contraste entre dulce afrutado y amargo cafetoso y quemado.

Elegante, potente y traicionera, me pareció una de esas birras de monóculo, como aquella fantabulosa Hercule Stout, aunque aquella me gustó más (el estilo es más de los míos también). Muy buena, y además, como suele pasar con esta cervecera, el precio fue razonable: me costó 5.80€ la botella de 75cl en el Bierkompass.

1Ene/150

Gavroche

GavrocheGavroche - http://www.ratebeer.com/beer/gavroche/7324/

Aunque cada vez menos, todavía quedan birras de super francesas que no he probado y que me voy llevando cada vez que pasamos por esas tierras. La última, esta Gravroche de la cervecera St. Sylvestre, una bière de garde (estilo que ya pienso que es un genérico para una ale francesa).

Servida tiene una pinta bastante maja, entre granate así cobriza y marrón, ligeramente turbia y con una espuma de lo más generosa, que se quería salir al abrirla, y que deja una enorme corona cremosa, tipo Orval.

Es curioso, al olerla pensé en algo en lo que nunca me fijo incluso cuando parece ser que es muy obvio, regaliz. Me pareció acaramelada, pero de una forma que no terminaba de ser tan dulce, sino más tirando a ligeramente ácida, y así... madura?  Al airearse de hecho me pareció que se volvía más afrutada, muy tipo dubbel belga. Me hizo pensar en higos, y seguía teniendo un rollito ácido al final. La verdad es que tenía un olor muy completo, quizá pintaba pelín empalagosa para mi.

Y así me pareció, dulce tirando a algo empalagosa, sobretodo para mi que me he desbelguizado con el tiempo 😆 de nuevo se me hizo muy afrutada, pero así a fruta muy madura, como a pera pasada. Seguía siendo algo acaramelada, quizá tipo toffee, y al final me parecía que se dejaba notar un regusto entre ácido y amargo, muy ligero, pero que equilibraba un poquillo lo anterior.

Fue curiosilla, pues al principio no me pareció particularmente sabrosa, luego me empalagó un poco, aunque mejorase otra vez con la segunda mitad que use para acompañar la cena. De sus 8.5º ni rastro, en ese aspecto estaba muy conseguida.

Me pareció una buena birra, aunque no terminó de encajar en mis gustos de últimanente, pues se me hizo algo cansina. Eso si, el precio creo que era competitivo: alrededor de 1.50€ en un super francés.

10Jul/132

Engelszell Gregorius Trappistenbier

Engelszell Gregorius Trappistenbier

Engelszell Gregorius Trappistenbier - http://www.ratebeer.com/beer/engelszell-gregorius-trappistenbier/171748/

El ligero parón en la actividad del blog no sólo se ha debido a las muchas barbacoas, algunas regadas con helles, y otras con otras cosas, sino a un viaje de fin de semana a Viena, en el que a la vuelta mi mujer tuvo la feliz idea de proponer una parada en la abadía de Engelszell, que recientemente saltó a la fama cervecera por convertirse en el octavo monasterio trapense que fabrica y vende su propia cerveza (y que por cierto, es muy bonito).

Esto me permitió hacerme con una cerveza apropiada para celebrar la entrada número 250 😀 , una quadrupel austriaca que los monjes han dado en llamar Gregorious y que es turbia y de color entre granate y violeta, además de lucir una generosa espuma que fue creciento lentamente hasta formar un gracioso copete.

Al abrir la botella ya salía un dulce aroma a chocolate y toffee, muy belga, agradable e intenso. El caso es que servida apenas noté aroma al principio, y tardó mucho en volver a notarlo mi nariz, aunque cuando lo hizo era afrutado e intenso.Engelszell Gregorius Trappistenbier details

El sabor es sin duda muy belga de nuevo, muy afrutada, tipo ciruelas rojas o pasas, o fruta escarchada, y con un final alcohólico que no me molestó en el sabor pero si noté de forma muy agradable en la boca y garganta en forma de calorcito tipo licor (tiene 9.7º, que no es ninguna tontería). Tenía una ligerísima nota metálica, o eso me pareció en los primeros tragos pero no especialmente molesta o notoria.

En el regusto también me pareció muy acaramelada, un poco tipo piruleta, y me hizo pensar en una dubbel hipervitaminada, recordándome a la excelente Abbaye des Rocs Brune. El caso es que con los tragos se volvió un poco desbocada, excesivamente sabrosa, empalagosa incluso, con un sabor muy tipo higos o similar. Bien es cierto que me tomé botella y media, pues de tan intensa Carol se dejó la mita 😀 .

Es curioso: la juzgué bastante descompensada y algo empalagosa, excesivamente intensa y pelín alcohólica... y me encantó. Quizá es que hacía mucho que no tomaba nada así, pero me pareció muy buena a pesar de sus "fallos", si se los quiere considerar como tales. Me da la impresión de ser buena candidata a meterla en el sotano y olvidarse de ella un par de años. La compré directamente en el monasterio a 2.50€, un precio que no es caro, aunque algo subido para ser venta directa.