Una cerveza al día… … mantiene al doctor en la lejanía

23Jun/154

Augustiner Heller Bock

Augustiner Heller BockAugustiner Heller Bock - http://www.ratebeer.com/beer/augustiner-heller-bock/26455/

Aunque mayo ya queda lejos en el retrovisor, esta maibock de la cervecera muniquesa por excelencia la tenía preparada desde mediados de abril para tomármela en ese mes. Y bueno, un mes más, un mes menos... 😀 . Por cierto que en ningún sitio la etiquetan como maibock, pero cumple: es una heller bock (es decir, una starkbier o cerveza fuerte alemana, de tipo bock y rubia) estacional que Augustiner saca en primavera.

Con una espuma la mar de maja y duradera, luce como se espera, rubia y transparente. Al olerla tampoco encontré sorpresas: el típico olor de una bock alemana, tirando a dulce, entre panero y meloso (a mi siempre me recuerda a pan blanco con miel untada 😆 ).

El sabor sigue el mismo camino, la verdad es que se me hace el ABC de lo que yo entiendo por este tipo de cerveza: de nuevo tirando a dulce, pan y miel es en lo que irremediablemente pienso siempre. Quizá en este caso era un poco más "oscura", más eso que me recuerda a nueces.

Al regusto ligeramente amargo a lúpulo acompaña un calorcito alcohólico batante notorio, que a mi no me pareció molesto, pero vaya, no se escondía (tiene 7º, que no está mal).

Pues a pesar de que no me considero muy amigo del estilo, últimamente encuentro sorpresas muy agradables, como es el caso: me pareció muy buena cerveza, sabrosota, sin llegar a empalagar, y bebible a pesar de andar un poco subidita de tono. Repetiría, y su precio además lo permite: me costó 0.90€ en el Orterer de la esquina.

20Feb/152

Augustiner Maximator

Augustiner MaximatorAugustiner Maximator - http://www.ratebeer.com/beer/augustiner-maximator/4559/

Pues me decidí a abrirme la doppelbock (el estilo de cerveza fuerte o starkbier por excelencia) de la cervecera estrella de Munich, Augustinerbrau.

Esta lager alemana lucía marrón a primera vista, totalmente granate a transluz, y transparente y sin burbuja a la vista, aunque la espuma beige era generosa y aguantó el tirón con decencia.

Me pareció al asomar la nariz bastante atenuada, agradable pero tímida. En cualquier caso muy de su estilo, dulce acaramelada con un fondo más quemadito, más como el caramelo que se quema para algunos postres. Me pareció que tenía también un toquecillo como.. áspero por decirlo así, que me hizo pensar en frutos secos (me hizo pensar en avellanas para ser más concreto 😆 ).

El trago me soprendió. La he tomado de barril varias veces y la recordaba diferente, más asperota. Ésta botella era sabrosa (mu parecida al aroma, tirando dulce con un regusto como a frutos secos tostados, esto último ganando conforme ganaba temperatura)  pero sorprendentemente delicada, el trago entraba con peligrosa facilidad y desaparecía muy rápido del paladar, dejándolo limpio y haciéndote olvidar que tiene unos respetables 7.5º.

Era bebible e incluso un punto refrescante, y con una burbuja realmente minúscula, se hacía traicionera a pesar de ser potente y sabrosa. La verdad es que me encantó, sobre todo porque no la esperaba así, pero esta vez me pareció de las mejores doppelbock que he probado, y con un precio acorda a la ciudad a la que pertenece: me costó 1.10€ en el Willibald Getränkemarkt (que no es de los más baratos)

 

23Sep/133

Augustiner Laberbier Hell

Augustiner Lagerhell

Augustiner Laberbier Hell - http://www.ratebeer.com/beer/augustiner-lagerbier-hell/9604/

Para despedir el verano y como contexto para contar mi beerano cervecero, tenía preparada esta botella de la cerveza reina en Munich. No es raro ver a gente con varias cajas de 20 de esta lager alemana, cuya popularidad aquí no igual ninguna otra cervecera local.

Servida, es rubia, amarilla clara, transparente como pocas y con algunas burbujitas pequeñas y una espuma gaseosa que desapareció bastante rápido.

El aroma es bastante más intenso que otras compañeras del estilo, aunque no más agradable que las reinas del género. Es el típico aroma a helles alemana, a malta, pero con un toque curioso como a húmedo, a viejo, pero también un ligerísimo toque quizá... metálico, como a "cerveza de borracho" :lol:. Era sutil, pero eso y la no espuma me hicieron pensar que quizá esta botella haya sufrido algo... aunque con los tragos lo dejé de notar y me pareció que cambiaba para ser más cítrica e incluso noté un poco de olor a fresa 😕 .Augustiner Lagerhell - details

Al pegarle un trago en cambio era muy ligera, aunque picosilla en garganta, nuevamente con ese sabor a lo que yo siempre llamo "cerveza rubia de toda la vida, pero en versión agradable" 😆 . Lo que viene siendo un dulce a malta con un ligero (en ésta, ligerísimo) amargor que a mi me hace pensar un poco en hierba, pero que no es el típico amargor con mucho sabor propio de las cervezas más lupuladas. Como con el aroma, se me hizo más cítrica y rica con los tragos, curiosamente.

En fin, una cerveza ligera, sencilla, refrescante y de muy fácil trago, para beber a litros (aunque como a todas las alemanas le sobra un gradito para que yo me pueda permitir eso sin sufrir, ya que tiene 5.2º), y que está bien buena (aunque es curiosa la gran diferencia que hay con su versión de tonel, yo que pocas veces noto estas cosas). El precio es incluso algo más bajo que de costumbre, 0.75€, aunque teniendo la Ayinger a casi el mismo precio, me quedaría con aquella.

Mi Beerano Cervecero 2013 o #MBC13

Pau nos animó allá por junio a que, terminado el verano, contáramos alguna anécdota o experiencia relacionada con la cerveza vivida durante el mismo. La verdad es que no soy muy de batallitas, pero si a nivel cervecero tuviese que definir este verano, para mi sería "el verano que redescubrí la cerveza de toda la vida".Logo Beerano

Siempre que leo cómo la gente explica sus "orígenes cerveceros" hay una parte común: la mayoría de las veces la gente ya era cervecera antes de descubrir un mundo más allá de las pale lager que copan el mercado y que son en lo que la mayoría de gente piensa cuando le hablan de cerveza.

Más dominguero imposible

Más dominguero imposible

Sin embargo, el caso es que a mi la cerveza no me gustaba demasiado. Me bebía alguna cerveza de guindas a brevas, pero sólo si estaba muy fría, y el motivo muchas veces era que no soy muy amigo de los refrescos y la mayoría de veces que sales a tomar algo, beber agua resulta un poco raro. Como ejemplo ilustrativo, jamás se me ocurría abrirme una lata o botellín de cerveza en casa para acompañar la comida, salvo una Franziskaner cada muchos días, que era lo único que conocía que se saliera de Mahou y demás clones.

En cierto momento descubrí la cerveza belga, me empecé a aficcionar a ella, luego probé otras cosas, y descubrí muchos estilos, sabores, colores, etc... pero pocas o ninguna lager rubia, ya que las pocas que encontraba me parecían la mar de aburridas o tenían ese sabor que encuentro desagradable en las "cervezas de toda la vida".

Luego resultó que me vine a vivir a Munich y aunque al principio ocupé mi tiempo con mucho trigo, unas pocas doppelbocks y alguna que otra kellerbier (ya que las helles, estilo de pale lager alemana por excelencia, no me llamaban mucho la atención), un día un compañero de trabajo me regaló una landbier la mar de sencilla, pero tremendamente rica.

Algo se cuece...

Algo se cuece...

Recuerdo mis esfuerzos tratando de describir a qué sabía y olía aquello, para sólo concluir que... coño, es que huele y sabe a cerveza, a la de toda la vida (lo cual provocó cierto cachondeo totalmente justificado 😀 ). Esto se ha repetido posteriormente con otras cervezas que he probado, cuyo otro denominador común ha sido lo mucho que me gustaron (empezando por la fantastica Jahrhundert Bier, la reina en botella de este verano, continuando con la Andechs Vollbier, cuya marca nunca decepciona,  y terminando con otros cuantos ejemplos más, algunos de marcas locales de las que nunca había oído hablar).

Y la razón de haber escogido esta entrada para contar mi beerano cervecero ha sido precisamente que la culminación de este "descubrimiento" fue para mi esta Augustiner Helles que hoy me ocupa, aunque no de botella ni barril (que también están ricas), sino de tonel de madera y servida por gravedad, como la tienen en, entre otros, los festivales cerveceros de Munich (no sólo en el Oktoberfest, sino también en el menos espectacular pero más acogedor Frühlingsfest), la taberna Augustiner Bräustuben, y, muy especialmente, el Hirschtgarten, mi sitio favorito en esta ciudad.

Ayinger y beergarten, combinación ganadora

Ayinger y beergarten, combinación ganadora

El perfecto ejemplo de lo que ha supuesto este beerano es que antes del mismo consideraba mi momento cervecero favorito como ese viernes noche en casa con mi mujer o solo, viendo una buena serie acompañada de una imperial stout bien potente. Pero ahora, no puedo imaginar mejor plan que, sin cambiar la compañía, pasar la tarde en el Hirschgarten en un día soleado con un par de jarras de litro de esa rica y sencilla cerveza, unos aperitivos traidos de casa, dejando pasar las horas, viendo a los ciervos, leyendo un libro, tomando el sol... en fin, disfrutando del gemütlichkeit por el que tanto les gusta brindar aquí.

En fin, menudo tocho, y todavía me atrevo a abrir diciendo que no soy muy de batallitas 🙄 😆 .

La birra del verano, en el mejor sitio posible

La birra del verano, en el mejor sitio posible

 

13Mar/130

Augustiner Dunkel

 Augustiner Dunkel

Augustiner Dunkel - http://www.ratebeer.com/beer/augustiner-dunkel/9603/

Tras una muy decente dunkel el otro día, tenía curiosidad por ver qué tal se movía una marca tan bávara como Augustiner en este terreno. Ésta alemana lucía granate, muy oscura, incluso dando sensación de turbia, aunque creo que era transparente a transluz.

Al acercar el hocico me empezó oliendo muy dulce, a caramelo, a piruleta casi, a la vez maltosa, pero al aspirar más me vino ese aroma de la keller de Hacker-Pschorr que me tiene tan desconcertado, como a viejo, un poco a paja o heno. Um, quizá es madera? Augustiner Dunkel details

El sabor era algo más soso. Muy refrescante, dulce y agradable, con un regusto pelín amargo, poca burbuja y muy ligera. Muy cumplidora, una cerveza para beber a litros, pero nada del otro mundo.

Estaba buena, quizá pelín anodina (aunque el aroma si me pareció curioso), pero perfecta para el día a día (más teniendo en cuenta sus 5.6º, no demasiado peligrosos). Me costó algo más cara que otras, alrededor de 1€, porque la adquirí en el Galeria Kaufhof (una especie de El Corte Inglés de aquí)

25Feb/134

Augustiner Weissbier

 Augustiner Weissbier

Augustiner Weissbier - http://www.ratebeer.com/beer/augustiner-weissbier/10130/

Tras un comienzo tan bueno como potente, tocaba algo más relajado con esta weisse alemana de una de las marcas más potentes de la zona, Augustiner (en España nunca la he visto, pero aquí en Munich hay un bräuhaus suyo cada 50 metros). Servida tiene el aspecto que se espera de una weissbier: naranja, turbia a más no poder, y de espuma generosa.Augustiner Weissbier details

Al acercar el hocico a la botella, tampoco sorprende: ese dulce tan agradable que a veces recuerda al plátano tan característico de las cervezas de trigo. Sin embargo, en el vaso era más intensa de lo habitual, más afrutada e incluso diría que un poco más especiada: me recordó un poquito a una blode belga, aunque con los tragos volvía a dominar el trigo.

Con el sabor me pasó un poco lo mismo, los primeros tragos me parecieron más afrutados y luego empezó a dominar el trigo, ese sabor un poco tipo jarabe las primeras veces que lo pruebas y que tanto me gusta. Bastante sabrosa para una weisse, que a veces son un poco sosas ellas, y refrescante como pocas cosas se me ocurren (a esto contribuía una burbuja pequeña y picosa, que no se veía, pero se notaba).

Pues igual eran las ganas de trigo o que tengo debilidad por este estilo, pero me pareció muy buena, con ese toquecillo algo más intenso dentro del estilo. Quizá un pelín gaseosa, por lo demás repetiré con frecuencia, máxime sabiendo que sale a 0.85e en el Tegelmann de la esquina (a un precio tipo español del doble, me iría a por una francisca al Alcampo sin pensarlo).