Una cerveza al día… … mantiene al doctor en la lejanía

5Sep/134

Agullons Setembre

Agullons Setembre

Agullons Setembre - http://www.ratebeer.com/beer/agullons-setembre/111689/

Y tras pasar un día en Freiburg en mitad del Madrid-Munich en coche que estamos haciendo como mudanza, decidí dejar de pasear esta botella de la española Agullons Setembre, que ya tiene su historia: hace ya bastante tiempo, en La Torxa, abriéndome mi primera Westvleteren XII con Pau y nuestras respectivas, comenté lo curioso que me resultaba poder tomar la mejor cerveza del mundo según los usuarios de Ratebeer, a pesar de lo difícil que se supone que era conseguirla, y sin embargo no tener la más remota posibilidad de probar la que por entonces era la mejor cerveza española según el mismo criterio.

Andaba yo equivocado, pues Pau tomó buena nota del asunto (todavía llevábamos poca carga 😀 ) y en una de las ferias de Mediona se la pidió a Carlos (maestro de la pequeña Agullons y mente detrás de la feria, si no me equivoco), al que ya conocía como supe después. Y bueno, de allí viajó a Valencia, para luego venirse a Madrid, y, tras pasar una temporada en mi despensa, acabar haciendo 1600 kms en coche hasta Rust, donde estoy ahora bebiéndomela 😀 . Lo que son las cosas.

Y después de este rollaco que he soltado (pero que sirve para explicar que me hacía ilusión abrírmela 🙂 ), esta sour o wild ale que parece que es una mezcla de las Pura Pale y Lambic de la misma casa, luce naranja, turbia, sin gas subiendo pero con muchas burbujitas pegadas a la copa. La espuma no salía ni a tiros, y se iba enseguida (quizá después de tanto trajín ya no le quedaban ganas 😆 ).Agullons Setembre details

Eso si, el aroma salía con ganas, y se olía a un metro, pura geuze para mi nariz: manzana verde, limón, sidra. Dulce y afrutada, pero en el lado ácido del dulzor, y con un toque metálico, pero no de ese tipo lager industrial, sino metal del mismo que mi fregadero 😆 dicho así es muy raro, pero es que... es a lo que me recuerda.

El sabor cambió todo ese dulce por un ácido muy cítrico que me pareció muy agradable, como zumo de limón pero mucho más bebible, con esa sensación de que se te contrae el interior de los carrillos. Todo lo anterior (manzana verde, toque a metal, un poco de vinagre...) está también presente, de manera sutil, pero si tuviera que decir una cosa del trago, sería cítrica.

Bueno, eso y tremendamente refrescante, a lo que contribuía el suave gas. Me recordó, como digo, muchísimo a alguna geuze quizá a la Boon que también era muy a limón. A Carol le recordó a "esas lenguas de regaliz recubiertas de azucar que te las dejas en la boca" 😆 , y bueno, a sidra.

Muy rica, quizá fuera la sugestión pero me pareció de las mejores que he probado, al nivel de las mejores geuze que he probado (que no son muchas, por otro lado), pero más bebible, y aun así muy compleja que dirían algunos. Si pudiera acompañarla de un queso tipo grana padano, ya sería lo más (normalmente no soy muy de acompañamientos,pero éste es uno de los pocos que tengo claro que me encanta cómo combina). No sé lo que costó porque fue un regalo (muchas gracias  Carlos y Pau!), pero muy cara tendría que ser para no repetir si la encuentro.