Una cerveza al día… … mantiene al doctor en la lejanía

23Nov/1211

Westvleteren Blond

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Westvleteren Blond - http://www.ratebeer.com/beer/westvleteren-blond/5971/

Y para celebrar la entrada 200 y el segundo #FFdA (nuevamente, propuesto por Birraire, nuestro facilitador de movidas digitales 😀 ¡salud!), decidí abrirme la rubia de la cervecera belga Westvleteren, la mítica trapense cuya cerveza sólo se vende oficialmente en el monasterio (bueno, ya no) y cuya quadrupel (la Westvleteren 12) ha sido elevada a los altares cerveceros como la mejor del mundo según muchos aficcionados.

Esta belgian ale que llevaba en mi despensa un año exactamente me la trajo mi primo Fons de Bruselas como regalo (en realidad me trajo una de cada, ¡muchas gracias!), y según la chapa se embotelló en febrero de 2011, por lo que ha envejecido casi 2 años.

Servida lucía un color amarillo, rubia como pocas, y era turbia, pero no mucho para variar. La espuma, cremosa, de poca duración, pero se pegaba a las paredes de la copita cosa mala.

Al abrir la botella y asomar el hocico me sorprendió. Un aroma agradablemente ácido, estilo trigo, incluso pelín tipo cerveza lambic (ya sabéis, ácido tipo sidra). Servida dominaba incluso más, llegando a recordarme al famoso olor a establo, a heno, a cuero, de las geuze.

Seguía teniendo el toque ácido del trigo, junto con un rollo cítrico tipo limón fresco, como oler la fruta directamente. Era suave, pero bastante espectacular, me recordó lejanamente a mi adorada Orval ¿Será que le echan alguna levadura salvaje como en aquella?

El aroma no engañaba, en el trago también me pareció que tenía ese toque ácido tipo trigo tan refrescante y que a la vez deja la boca seca, invitando al trago, junto con un poco de sabor cítrico y un regusto ligeramente amargo, tipo lúpulo, pero poca cosa.

Quizá le eché de menos un pelín más de carbonatación, puesto que estas cervezas refrescantes me gusta que me picoteen la lengua. De alcohol iba perfecta, 5.8º, por lo que no noté nada en el sabor. Aun así me subió un pelín más de lo que esa graduación indicaría.

Pues que puedo decir de una belgian ale ácida, con rollo cítrico, y que me recuerda un poco a una geuze y a la Orval: ¡muy buena! Me resisto a subirla al podio de las mejores porque no me fio de no estar sugestionado por ser una Westvleteren :-D, pero vamos: es de lo más rico que he probado en mucho tiempo, como ya comenté cuando la pude probar hace tiempo en La Torcha. No sé lo que costó porque fue un regalo, pero vamos, de los 10€ no baja (aunque en el monasterio cueste 2 y pico :-S ).

27May/1211

3 Fonteinen Oude Geuze

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3 Fonteinen Oude Geuze - http://www.ratebeer.com/beer/3-fonteinen-oude-geuze/11168/

Celebrando el primer #FFdA (ver más abajo), le dí a esta geuze de la cervecera belga 3 Fonteinen, seguramente la de mayor reputación en el terreno lambic junto con Cantillon. Esta cerveza, como todas las geuze, es fruto de mezclar lambic puras de diferentes edades (1, 2 y 3 años en este caso), y está hecha con un 60% de malta de cebada y 40% de trigo sin maltear (cosa que me llamó la atención, aunque quizá no sea tan raro).

Servida en el tumbler, tiene ese color naranja oscuro, turbia como ella sola, y con una espuma la mar de volatil, como suele pasar en este estilo.

Al acercar el hociquete, me sorprendió lo suave del aroma. Nada de bofetadas metálicas o sensación de entrar en un establo, más bien me pareció bastante cítrico, con un toque incluso dulce, como a zumo de limón, pero zumo tipo natural, como hecho de un limón recién exprimido (de hecho Carol dijo que olía a limonada 😀 ). El famoso establo fue saliendo tímidamente, o eso me pareció con el paso de los tragos, pero aun así se me hizo muy comedida durante sus 75cl (que por cierto me tuve que beber yo solo, ya que Carol la definió como "muy chunga" :-D).

El sabor al principio me pareció muy ácido (no en plan "muy ácido 🙁 ", sino en plan "muy ácido 😎 " ), tipo limón fresco más que vinagre (aunque diría que también tenía un toque sutil), y de hecho los primeros tragos, al entrar en contacto con los carrillos, los contrajeron a base de bien, como al chupar un limón. A ratos también me pareció que tenía ese fuerte sabor metálico que no es para mi gusto desagradable, sino... um, fresco, no sé, aunque reconozco que es rarete y que recuerda un poco al metálico de un grifo 😀 .

Me recordó en ese sentido un poco a la Boon(aunque mucho más rica), que también tenía sabores metálicos y un toque a limón como muy natural. Eso hizo que me supiese muy refrescante. La verdad es que cuando hace calor, no se me ocurre nada mejor que esto 🙂 .

Además, el postsabor duraba algo más que otras que he probado, y parecía que al final se transformase en un sabor dulce, como si después de darte un sopapo de acidez quisiese dejarte un recuerdo más dulce. Esto, por mucho que me empeñe, es insuperable con un buen queso, así que no me esforcé en ser original, y para el segundo vaso sacamos unos quesos franceses acompañados de mermelada hecha con flores de jazmín, además de una merluza cocinada con mostaza a la trufa, todo ello cortesía de un amiguete que vive por la Costa Azul (gracias, Rubén). La merluza no, claro 😆 .

En fin, justo lo contrario que la anterior Foudroyante Geuze (y van geuze seguidas, estoy que lo tiro :-D): totalmente natural y como debe saber una de éstas: cañera pero refrescante, deliciosa para mi gusto. Como todas las buenas que he probado de este estilo, me pareció de las mejores cervezas que he tomado. Me costó 9.15€ en El Cervecero.

Sobre el #FFdA

El #FFdA es una estupenda iniciativa de Birraire para que unos cuantos frikis de este asunto (y todo el quisiera, claro 🙂 ) dedicásemos un fin de semana en común para sacar esa cerveza (o cervezas) que tenemos guardada desde hace tiempo para una ocasión especial, y a la que nunca nos animamos a dar salida, y lo comentásemos en Internet. También se podría ver como una especie de "a ver quien la tiene más rara" a nivel cervecero :-D. Vamos, una excusa como cualquier otra para tomarnos una cervezaca, y a mi me encantan estas excusas 😀 . Acertadamente, Birraire dejó el formato a elección de cada uno, así que fue más fácil unirse al asunto.

Mi elección de esta 3 Fonteinen fue fácil: adoro las geuze, son un tipo de cerveza difícil de conseguir (al menos las buenas), y de ésta me habían hablado maravillas. Hice una búsqueda rápida y no vi ninguna reseña en español, así que no hubo dudas. Además, no llevo tanto tiempo en el mundillo como para tener muchas joyas guardadas (aunque ésta lleva 9 meses en mi despensa). De hecho, mi elección se puede comprar en el enlace que pongo al final de la nota :-D.

Respecto a si mereció la pena, bueno, yo la disfruté como un enano, aunque es verdad que no me sorprendió (tampoco lo esperaba). Así que creo que si, no será la más rara, pero el propósito original era sacar algo que para cada uno mereciese especialmente la pena, y para mi, una geuze lo mejor que me puedes echar, así que...

Por mi parte, ya estoy pensando en qué guardar para el año que viene... aunque creo que ya lo tengo elegido, jojojo 😆 .