Una cerveza al día… … mantiene al doctor en la lejanía

28Feb/153

Bacchus Vlaams Oud Bruin

Bacchus Vlaams Oud BruinBacchus Vlaams Oud Bruin - http://www.ratebeer.com/beer/bacchus-vlaams-oud-bruin/6105/

Esta Bacchus de la cervecera Brouwerij Van Honsebrouck es una de las primeras cervezas envueltas en papel que vi, y siempre me ha dado la impresión de ser un clásico, aunque nunca la había probado. En Ratebeer la ponen como una sour red (lo que antes llamaban sour o wild ale), pero para que no se nos enfade Pau 😉 , creo que sería una brune des Flanders Oud Bruin, de la zona flamenca belga.

Servida luce efectivamente marrón, con toques granates a transluz, y una espuma que se fue tan rápido como apareció 🙁 .

El aroma era muy agradable, ácido tipo vinagre con un toque que me pareció tirando a cítrico, a limón fresco, aunque igual es que mi cerebro se quedó enganchado a la maravillosa Fantome de ayer 😀 . Curiosamente al abrir la botella parecía que iba a ser intensa, pero luego por más que asomaba la nariz no me llegaba demasiado.

El sabor me sedujo menos que el aroma (al menos durante el rato en que éste decidió aparecer 😀 ), aunque no estaba nada mal: ácida y avinagrada, pero muy ligera y refrescante (a lo que contribuían sus moderados 4.5º), tirando mucho hacia la clásica Rodenbach, aunque aquella la recuerdo mucho más rica.

Ésta estaba buena pero le faltaba un algo, me recordó un pelín más de lo que me gustaría a vino tinto con casera, sin más. Acompañaría bien unos quesetes grasosos, pero a palo seco se hace quizá algo monótona. No tengo ni idea de dónde la compré ni qué precio tuvo, pero por ejemplo cuesta 2.95€ en el Cervecero, precio por el cual no repetiría.

27Feb/152

Fantôme Chocolat

Fantome ChocolatFantôme Chocolat - http://www.ratebeer.com/beer/fantome-chocolat/40065/

Fantome es una cervecera belga cuyas birras son conocidas por su originalidad (hay quien diría genialidad), y de los que yo sólo he probado su curiosa Saison. Esta Chocolat, otra saison, promete más curiosidad si cabe, ni que sea por el nombre y la etiqueta enseñando granos de cacao (se supone que lleva polvo de dicha semilla).

Servida lucía un naranja oscuro pelín marrón, era absolutamente turbia y presentaba una espuma bastante decente.

Asomada la nariz me pareció muy intensa, fue curioso porque me transportó a la primea geuze que tomé, aquella mítica Cantillón, cosa que no esperaba para nada y me dejó pensando un ratejo hasta conectar los puntos. Me pareció muy cítrica, transmitía la sensación de ser fresca, como un limón en su punto recién exprimido, y luego tenía ese mucho de famoso establo (lo que Carol identifica como el olor de las marraneras de Yanguas (su pueblo) 😆 .

Al darle el trago de nuevo me pareció muy cítrica, era algo ácida pero de alguna manera transmitía una sensación algo dulce, como un limón que así lo fuera. El regusto era una juerga, alguno la describiría como compleja 😀 me pareció que tenía un toquecillo como a pimienta negra muy sutil, aunque el polvo de cacao creo que me lo sugestiné, sé que jamás se me hubiese pasado por la cabeza.

Por cierto que la muy traicionera tenía 8º que ni se notaban, me pareció hasta adictiva en el trago, siempre pidiendo otro, y encima era bastante refrescante. La verdad es que pensaba que iba a ser muy rara para mi pero me convenció, recordándome a la impresionante Mariage Parfait. De las mejores birras que he tomado ultimamente, para repetir, lo que es posible gracias a un precio razonable: 6,59€ en Bierkompass.

20Feb/152

Augustiner Maximator

Augustiner MaximatorAugustiner Maximator - http://www.ratebeer.com/beer/augustiner-maximator/4559/

Pues me decidí a abrirme la doppelbock (el estilo de cerveza fuerte o starkbier por excelencia) de la cervecera estrella de Munich, Augustinerbrau.

Esta lager alemana lucía marrón a primera vista, totalmente granate a transluz, y transparente y sin burbuja a la vista, aunque la espuma beige era generosa y aguantó el tirón con decencia.

Me pareció al asomar la nariz bastante atenuada, agradable pero tímida. En cualquier caso muy de su estilo, dulce acaramelada con un fondo más quemadito, más como el caramelo que se quema para algunos postres. Me pareció que tenía también un toquecillo como.. áspero por decirlo así, que me hizo pensar en frutos secos (me hizo pensar en avellanas para ser más concreto 😆 ).

El trago me soprendió. La he tomado de barril varias veces y la recordaba diferente, más asperota. Ésta botella era sabrosa (mu parecida al aroma, tirando dulce con un regusto como a frutos secos tostados, esto último ganando conforme ganaba temperatura)  pero sorprendentemente delicada, el trago entraba con peligrosa facilidad y desaparecía muy rápido del paladar, dejándolo limpio y haciéndote olvidar que tiene unos respetables 7.5º.

Era bebible e incluso un punto refrescante, y con una burbuja realmente minúscula, se hacía traicionera a pesar de ser potente y sabrosa. La verdad es que me encantó, sobre todo porque no la esperaba así, pero esta vez me pareció de las mejores doppelbock que he probado, y con un precio acorda a la ciudad a la que pertenece: me costó 1.10€ en el Willibald Getränkemarkt (que no es de los más baratos)

 

16Feb/152

Aecht Schlenkerla Helles Lagerbier

Aecht Schlenkerla Helles LagerbierAecht Schlenkerla Helles Lagerbier - http://www.ratebeer.com/beer/aecht-schlenkerla-helles-lagerbier/16402/

Me topé con un getränkemarkt que tenía bastante birra "rara" para lo que se suele encontrar en Munich, aunque sólo en cuanto a cervecera, pues los estilos seguían siendo helles, dunkel y weißbier en su gran mayoría.

Una de las que sólo lo era a medias era esta helles de Schlenkerla, la cervecera de Bamberg cuyas cervezas ahumadas son la pera y bastante conocidas. La curiosidad por ver el estilo bávaro por excelencia interpretado por esta gente era máxima 🙂 .

Luce según los cánones: rubia, transparente, burbuja totalmente invisible. Pero al asomar la nariz ya se deja notar la mano de la Brauerie Heller, aunque de manera muy sutil, al menos para mi olfato: al típico aroma que me recuerda a pan se une un toquecillo ahumado muy disimulado, tanto que no sé si hace unos meses lo hubiese notado. Sin embargo, es algo que muchas de las birras franconas tenían y que ya asocio con maltas ahumadas, no sé si correctamente.

El trago me gustó mucho, mucho. Dulce de entrada, en seguida se notaba el regusto amarguito, lupulado pero sin molestar, unido con un toquecillo nuevamente ahumado, de los que de tan ligero no me hacen pensar en alimentos raros (torreznos, salmón ahumado, etc 😆 ), más bien me recuerda a esas ricas kellerbier de la región (me viene a la cabeza la Griess, que me pirró).

Aun así se bebía sola, con una finísima burbuja picosa y un alcohol muy moderado, 4.3º. Genial que con ese alcohol esté tan sabrosa y sea a la vez tan refrescante.

En fin, mucho menos llamativa que las otras Schlenkerla que he probado, pero a mi me pareció muy buena, una joyita que quizá pasa desapercibida pero que nunca me cansaría de beber. Me costó 1.10€ en el Willibald Getränkemarkt.

11Feb/152

Jihlavský Grand 18°

Jihlavsky Grand 18Jihlavský Grand 18° - http://www.ratebeer.com/beer/jihlavsky-grand-18o/40083/

De nuevo otra checa regalo del amigo Matouš , y a diferencia de la mayoría de las demás, creo que ésta no sería lo típico que puede encontrar el praguense medio en el súper: según Ratebeer es una imperial pils, aunque probablemente tenga más sentido ver qué opina un checo (si es que se está interesado, claro, porque lo que más sentido tiene para mi es bebérmela 😆 ). En cualquier caso, creo que ellos la llamarían simplemente Světlý Speciál (rubia especial, si no me equivoco).

Servida, esta lager de Pivovar Jihlava lucía naranja tipo ambar y transparente, con una espuma de aspecto gaseoso pero que aguantó con entereza.

Olía muy bien, dulce y maltosa, con esos aromas que me hacen pensar en una rebanada de pan con miel y que son tan habituales en las bock rubias alemanas (creo que es lo que hubiese pensado que era a ciegas).

El sabor seguía el mismo camino, pero acercándose más hacia el terreno dulce, lo cual no fue tan de mi agrado: aunque era agradable, me pareció que tiraba mucho hacia un sabor tipo miel, y aunque el regusto era algo más amargo y el alcohol calentaba un poco la garganta (no en vano tiene 8º de nada), no compensaban lo suficiente para mi gusto. Y recalco esto último, ya que no me pareció que estuviese mal hecha, pero yo no soy amigo de tanto dulzor.

Es curioso (o quizá no 🙂 ) que el trago si se me hizo checa, me recordó a la Primátor Rytírský 21°: estaba buena y era bastante traicionera, pero demasiado empalagosa para tomarla a palo seco: un guisote fuerte le haría mucho bien. No sé el precio porque fue un regalo, aunque imagino que baratísima como suele ser la norma.